Las nuevas tecnologías han cambiado nuestra manera de relacionarnos con nuestros familiares y amigos, pero también han traído consigo la aparición de un nuevo tipo de violencia que afecta, sobre todo, a adolescentes menores de edad, a través de patrones de control o sometimiento, aparentemente normalizados, que se disfrazan de muestras de amor.

Los datos del estudio sobre la percepción de la violencia machista publicado en el 2015 son preocupantes ya que el 33% de los jóvenes de entre 15 y 29 años considera “inevitable” o “aceptable” ese control.

Por ese motivo se introdujeron nuevos delitos en nuestro Código Penal, como el delito de acoso. El acoso también puede llevarse a cabo a través de llamadas, mensajes, controlando las aplicaciones de mensajería instantánea o vigilando los perfiles de las redes sociales de los usuarios.

Otro delito nuevo es el de difusión de imágenes, por el que se pretende sancionar la difusión de imágenes o grabaciones, cuando éstas son difundidas con posterioridad por el autor del delito sin consentimiento, causando así un grave daño a la víctima.

Como la respuesta penal debe ser el último eslabón, Ciudadanos busca la prevención, sensibilización y protección de las víctimas.